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sábado, 14 de julio de 2012

Tres metros sobre el cielo

Hay un momento en el que el camino se bifurca y cada uno toma una dirección pensando que, al final, los caminos se volverán a unir. Desde tu camino ves a la otra persona cada vez más pequeña; no pasa nada, estamos hechos el uno para el otro y ahí está ella.
Pero al final sólo ocurre una cosa: llega el puto invierno. Y de repente te das cuenta que todo ha terminado de verdad. Ya no hay vuelta atrás, lo sientes.

Justo entonces intentas recordar en qué momento comenzó todo y descubres que todo empezó antes de lo que pensabas, mucho antes. Y es ahí, justo en ese momento, cuando te das cuenta que las cosas sólo ocurren una vez y que por mucho que te esfuerces, ya nunca volverás a sentir lo mismo; ya nunca tendrás la sensación de estar a tres metros sobre el cielo.

jueves, 11 de agosto de 2011

Loving Annabelle

Esta última semana rescaté de mi archivador de películas, una en particular que en su momento me llegó a gustar bastante; Loving Annabelle. No sé porqué me dio por ahí tras cinco años (dicha peli es de 2006), sólo sé que leí el título y pensé “¿y por qué no la veo otra vez?”.

Os pondré en situación: La película da comienzo con la inminente llegada de Annabelle al estricto instituto-internado católico de Santa Teresa. Resulta ser que la chica es un poco pieza y su madre, una senadora de los Estados Unidos, está muy ocupada como para evitar que su hija protagonice escándalos y se meta en líos. Pero Annabelle, a diferencia de lo que nos puede hacer pensar los primeros cinco segundos, es bastante madura y asertiva para su edad (no la típica niñata con ganas de hacerse notar). Aún así, es inevitable que comience a llamar la atención de compañeras y profesoras, ya no sólo por su carácter rebelde, también por sus piercings, sus símbolos budistas, por fumar y su inclinación por hablar de sexo en las clases de poesía de la joven profesora Simone Bradley. Ésta, recibe el encargo de la directora, la Madre Superiora (tía de la señorita Bradley), de vigilar a la muchacha -jajaja me encanta- para evitar que sea una mala influencia para las demás alumnas (y el efecto que va a surgir de dicha vigilancia va a ser más qué curioso e interesante).


Pero la pobre Simone, cómo no, va a tener problemas para controlarla -jajajaja- ya que no tarda demasiado en surgir una poderosa e intensa atracción entre ellas (seducción que la maestra trata de rechazar y negarse, y que la alumna no deja de perseguir y alimentar). Annabelle ha despertado “aquello” que Simone aprendió a refrenar en alguna época pasada, teniendo que decidir si escucha a su corazón poniendo en riesgo todo por lo que ha luchado profesionalmente, o esquiva a Annabelle definitivamente aún teniendo sentimientos y deseo por ella.

Pero la adolescente no cesa en su intento y la va conquistando con persistencia, y Simone comienza a verse seducida y descolocada ante su alumna que le coquetea insistentemente, sin reparos ni remordimientos (le envía flores, invade su espacio para hablar con ella, se interesa por su vida personal y hasta compone alguna canción que posteriormente le cantará). Y vemos ciertamente como la maestra, mediante el rechazo trata de alejarla o esquivarla, y a duras penas consigue resistir estoicamente los “asaltos sensuales” con su alumna… e incluso contra sus propios deseos.


Tras un fin de semana en que la mayoría de alumnos regresan a casa, Annabelle y unas pocas alumnas más, se quedan en el Santa Teresa. Y tras una charla que mantienen Simone y Annabelle en el césped, la alumna le propone irse de allí, a lo que Simone tras tener sus dudas, accede. Y se van juntas a pasar un día a la costa, donde la profesora tiene una casa a pie de playa, y donde acaba fotografiando a Annabelle mientras se sonríen y se miran (vamos, el tonteo de toda la vida). Y  allí, sentadas sobre la arena y tras ser preguntada, es cuando Simone le confiesa a su alumna que en el pasado había estado enamorada y había mantenido una relación con Amanda, una antigua compañera de instituto. Ya en la casa, Annabelle encuentra y lee una nota que Amanda dejó escrita a Simone, y ésta la pilla leyéndola. La profe primero se enfada, pero luego se desmorona en los brazos de la adolescente que no deja de decirle que ella no la va a dejar marchar.


Tras ese incidente, y de vuelta al instituto, Simone no le dirige palabra a Annabelle durante dos semanas. En un momento dado, una de las compañeras de habitación increpa a Annabelle (nombrando a Simone) y ambas se enzarzan en una pelea que llega a las manos. Las separa la profesora y va tras Annabelle preocupada por si ha recibido algún golpe y la alumna, apartándole la mano, le grita que no la toque (es cuando una empieza a temerse que Annabelle va a empezar a alejarse también de Simone). Pero no os preocupéis, porque llega la noche del baile -como es costumbre en los institutos estadounidenses- y Annabelle toca y canta una canción destinada a Simone, que tras sentirse abrumada o agobiada, sale a la entrada a tomar el aire. Es cuando Annabelle va tras ella. Simone se dispone a irse, cuando Annabelle la toma de la mano y finalmente –¡¡sí, por fin!!- se besan. Por fin hacen las paces, ¿no? jajajajaja… tanto es así, que ambas se rinden ante la pasión, la intensidad y la fuerza de lo que ambas sienten y acaban en la habitación de Simone, besándose y quitándose la ropa… y ocurre finalmente lo que tiene que ocurrir; ¡filetazo!.

Lamentablemente les dura poco el banquete, pues esa misma mañana son descubiertas por la puñetera madre superiora y la maestra es arrestada. Es entonces cuando Annabelle regresa llorando a la habitación, observando la cama donde había estado haciendo el amor con Simone la noche anterior, pero sonríe al ver sobre el escritorio las fotos que le hizo en la playa, terminando así la película, sin una resolución definida. Hay un final alternativo en el que Annabelle va a buscarla a la casa de la playa y, en una parada en el camino, lee en un periódico que los cargos contra Simone habían sido retirados.


¿Qué queréis que os diga?: normas, colegio de monjas, ética, moral; ¿de qué me suena? Jajaja ¿Y qué tendrá que ver todo eso con el amor?. Yo lo hubiera tenido todo tan claro; si estuviera tan enamorada… ¡¡le hubieran dado por saco al colegio!!. Si enamorarse de tu profesora es un follón tremendo, enamorarse de tu alumna ya ni te cuento… ¡y aún debe ser doblemente complicado si llega a ser correspondido!. ¡Qué líos, madre mía!.


Y he aquí la reflexión de siempre, porque todo viene a parar al mismo sitio: ¿Por qué será que sólo las parejas hetero pueden ser felices o acabar bien en la pantalla?. Y de nuevo, ya no es que no se vea claramente si quedan juntas, es que directamente, la "torti mayor" va detenida por el FBI... gran comienzo de su relación y final para la película (pérdida de tiempo).

miércoles, 10 de agosto de 2011

Lo hermoso que es vivir

"Una vez le preguntaron a Lewis Hine, un fotógrafo de guerra, por qué había elegido esa profesión. Él contestó que si pudiese contar con palabras todo lo que veía, no necesitaría cargar todo el día con una cámara de fotos; que ciertos momentos de belleza, de desolación, de horror y de heroísmo estaban más allá de las palabras.

Yo también lo creo; hay cosas que no podemos explicar con simples palabras. Cosas como seguir vivos, sentimientos como el amor o el compromiso, o sensaciones como volver a abrazar a un amigo. Quizás por eso, nuestra vida se compone de imágenes, de momentos congelados en el tiempo para siempre, de decisiones que cambian sin remedio el curso de las cosas, de fotografías fijas guardadas en la memoria que nos recuerdan, cada segundo, lo hermoso que es vivir…"

Los planes

"Decía John Lennon que la vida es lo que te va sucediendo mientras te empeñas en hacer otros planes... y tenía razón.

Planeas tu matrimonio, la casa donde vivirás, el colegio al que irán tus hijos, planeas hasta el color que tendrá el puto sofá... pero los planes son sólo un dibujo en una servilleta de papel y por mucho que te empeñes, al final, tus planes le importan una mierda al resto del mundo. Y puedes ponerle cabeza, corazón o un taco de servilletas emborronadas con sueños... que la vida, tiene otros planes para ti".

martes, 9 de agosto de 2011

El diario de Noa (I)

"Anoche no pude dormir pensando que habíamos terminado, pero he dejado de amargarme porque sé que lo que tuvimos fue real.

Si en algún lugar en un futuro lejano nos reencontramos en nuestras nuevas vidas, te sonreiré con alegría y recordaré el verano que pasamos bajo los árboles, aprendiendo uno del otro y creciendo en el amor... porque el mejor tipo de amor, es aquel que despierta el alma, te trae paz a la mente y te hace aspirar a más; eso es lo tú me has dado y lo que yo he esperado darte siempre. Te quiero".

domingo, 31 de julio de 2011

VOLAR SOLO

"Hay cosas que uno no puede hacer solo: discutir, subir y sujetar una escalera a la vez o doblar una sábana de esas de matrimonio.

Yo toda la vida he pensado que lo ideal era vivir en pareja, por muy extraña que fuera la pareja. De hecho hay parejas que acaban convirtiéndose en tríos, parejas que se van quedando sin pareja y que no se puede evitar el miedo a no estar a la altura; hay parejas que son imposibles por definición, historia y por física, -aunque no por química- o parejas en las que la química se ha ido gastando aunque sigan compartiendo una familia... familias en las que en algún momento, hubo una pareja... parejas que fueron en algún momento y ya no son nada.

Y esto es lo que más miedo da en la vida, cuando la pareja se rompe, sea por lo que sea, la primera sensación que se tiene es de pánico, miedo atroz al cambio, a la pérdida de control sobre nuestras vidas, un miedo atroz a estar solo, pero cuando se llega a esa soledad uno se da cuenta de que la ruptura puede llevarnos a un lugar mejor.

Hoy es el primer día del resto de mi vida porque desde hoy, creo que lo más importante en esta vida es saber volar solo".

miércoles, 6 de julio de 2011

La Felicidad

"Nos empeñamos en buscar la felicidad cada día y no nos damos cuenta de que es ella quien tiene que encontrarnos y eso será donde menos te lo esperas; en el instituto, en el supermercado... en mitad de una huida. Y cuando llega, descubres que ahí no acaba todo; que el final de un camino sólo es el principio de otro, y lo único importante es la persona que escoges para que camine a tu lado.

Y esconderse es lo que menos te importa. Lo que te importa es que estás tocando con la yema de los dedos eso que has estado soñando toda tu vida... Y ya sólo importa el hoy, el presente, y lo que queda por venir".

lunes, 30 de mayo de 2011

Vivir tapando



"La primera lección que aprendí en la facultad es que no debes tirar piedras si vives en una casa de cristal... Pero con este grupo, las cosas son distintas. ¿Cómo decirlo? son personas que viven en casas de cristal en las que no deja de llover piedras. Y lo más extraordinario es que nunca salen corriendo en busca de otro tejado.

La mayoría de mis pacientes, viven tapando sus problemas, echando tierra sobre ellos para ser capaces de dormir un par de noches. Se agarran al auto-engaño para gritar a los cuatro vientos que el amor no es importante, ni la amistad, ni la familia... lo único que ocurre es que están completamente solos, ¿y quién no daría todo lo que fuera por tener un par de hombros que nos sujeten cuando perdemos el equilibrio, que nos impulsen a dejar de vivir tapando?".

lunes, 3 de enero de 2011

Feliz año nuevo

"Un día vi un anuncio de un tipo que jugó al negro y salió el rojo, que lo había perdido todo pero que era feliz porque tenía un coche... y me pareció una auténtica mierda.

Ahora entiendo ese anuncio, y sé que la felicidad está tejida con girones de ilusión, y que la ilusión la fabrica uno mismo con las fuerzas que le queden después de haberlo perdido todo... y no hay nadie como un niño para poner en pie ese sueño, que es el más difícil del mundo.


Uno espera siempre lo mejor del porvenir, cada Navidad brinda porque tiene la esperanza de que, de alguna manera, todo empiece de nuevo. Y este año mi carta a Papa Noel tiene más sueños que nunca, porque por mucho que sea el peso del pasado, la única forma de sentirse vivo es tirar para adelante con uñas y dientes, inventarse nuevos sueños... y así va a ser; El mundo va a tener que ponerse más hijo de puta si quiere verme claudicar".

domingo, 7 de noviembre de 2010

Los Miedos

"El miedo es como la familia, que todo el mundo tiene una, pero aunque se parezcan, lo miedos son tan diferentes y tan personales, como pueden serlo todas las familias del mundo.

Hay miedos tan simples como desnudarse ante un extraño, miedos con los que uno aprende a ir conviviendo. Hay miedos hechos de inseguridades, miedo a quedarnos atrás, miedo a no ser lo que soñamos, a no dar la talla. Miedo a que nadie entienda lo que queremos ser.

Hay miedos que nos va dejando la conciencia, el miedo a ser culpables de lo que les pase a los demás, y también el miedo a lo que no queremos sentir, a lo que no queremos mirar, a lo desconocido... como el miedo a la muerte, a que alguien a quien queremos desaparezca.

Hoy escuché a Punset en la tele, un señor encantador, que decía que la felicidad es la ausencia de miedo. Y entonces me he dado cuenta de que, últimamente, yo ya no tengo miedo.

Librarse del miedo es como quitarse la ropa delante de alguien... a veces cuesta, pero cuando empiezas lo único que tienes que hacer es seguir, sin dudar, y de repente te das cuenta de que el miedo ya no te pertenece, ha desaparecido, como esa ropa que un día dejas de usar".

domingo, 3 de octubre de 2010

La muerte

"A veces me preguntaba como serían las cosas cuando yo no estuviese aquí, y me costaba imaginármelo, supongo que todos nos creemos demasiado importantes, nos parece que nuestra casa ya no puede ser la misma si no estamos para sentarnos en nuestro sillón, que el bar donde desayunamos ya no puede ser el mismo si no estamos ahí para mojar el churrito en el café, pensamos que cuando morimos la vida se va a detener, que va a hacer un alto para digerir que ya no estamos...

Pero no es verdad, el mundo no se para y sigue su marcha sin nosotros, y lo único que cambia es el tamaño de tu nueva casa; una caja de 1'80 de largo por medio metro de ancho, a doce palmos de profundidad, donde la humedad y las lombrices son tu única compañía".

domingo, 29 de agosto de 2010

Merece la pena


"Me gustaría que supiesen que mereció la pena, que la muerte nos encontró rodeados de amigos y de la gente que nos quiere. Y que si pudiese elegir un final, sería algo parecido a este... 

Porque ahora sé que seguir viviendo no es pasar las hojas de un calendario, sino entender que cada hoja de ese calendario, es única e irrepetible".

sábado, 7 de agosto de 2010

El Final de LHDP

Por si alguien quiere saber cómo siguió esta serie, hay que comentar que la transformaron en una chorrada suprema, que a su vez resultó ser la última temporada por la poca aceptación que tuvo por parte del público (cosa que me alegró, al no tratarse ya de la serie que me gustaba y que me había llegado tanto: Atrás quedaron aquellos momentos de malentendidos disparatados y las frases que me hicieron reír a carcajadas, aquellas escenas y discursos que me llegaban a lo más hondo, que me enternecían y me emocionaban... y fue una lástima que decidieran acabar de un día para otro, con una serie capaz de hacer eso, de conectar tan bien con su público).

Para mí, lo único realmente bueno de esta última temporada, fue lo que dio lugar en el episodio 105: Pepa vengó la muerte de Silvia... ¡y a qué precio!: Era de esperar que Pepa pasaría de ser risueña y alegre a oscura y vengativa (¿no os dije que toda bollera que se precie es una tarada, una asesina -malévola o viciosa- o muere de forma cruel?. BINGO: Pepa tenía 2 de 3 desde el primer episodio de esta temporada... y para más pistas, sigue viva jajajajaj). En fin, si la cabeza de los guionistas no dio para más, qué le vamos a hacer, ¿no?. También fueron salvables algunas frases cómicas y puntazos de Povedilla (en los que recordó al personaje de las temporadas anteriores), y los últimos 20 minutos del último episodio (117): los epílogos del comisario y de Paco, y la despedida (imágenes y escenas de todos los personajes de todas las temporadas). Pero deja de contar; lo demás, en general, caca.


Como he dicho, el resto fue de lo más patético: Desde el minuto 1, todo siguió en San Antonio como si los fallecidos del 104 jamás hubiesen existido o nunca hubieran estado allí (vamos, que se los quitaron de encima como si nada hubiese pasado... cuando 3 de los ausentes, estaban desde el primer episodio y eran muy queridos por el público). En mi opinión, quisieron empezar una nueva era eliminando todo lo que hacía grande a Los Hombres de Paco… Y es cuando la serie cayó en picado, ya no sólo por las muertes mencionadas con anterioridad, también por la reiterada salida de personajes (Bernarda, Lola, Lucas, Sara) y por otros motivos muy significativos de esta última temporada:

El cambio de esencia: pasaron del humor, al más puro drama y “terror”. Si a la gente ya le gustaba el formato original del producto (la comedia) y tenía buen resultado, ¿por qué cambiarlo?... ¡hay que ser idiota y disfuncional!.

El cambio de personalidad de los personajes veteranos, incluso la de Paco (que pasó de ser un policía quijotesco -a la audiencia le encantaba tal cual, con su pañuelo y con sus correspondientes meteduras de pata- a ser el más listo de la clase).

La absurda relación de Rita y Curtis (quien se pasó toda la serie despreciándola y riéndose de ella). Cabe destacar que Rita, no derramó ni una sola lágrima por su recién perdido, Gonzalo (después de pasar, literalmente, media serie intentando conquistarlo).

Liar a Pepa -siendo lesbiana- con el primer tío con el que cruzó palabra. A ver: Una reciente viuda "enamorada como una perra" -jajajaja- de su mujer, no sólo no derramó ni una sola lágrima por ella, es que no le llevó flores ni una puta vez, por no nombrar que ni fue al entierro. Además, quisieron cambiar de naturaleza a Pepa y el puto morbo asqueroso del que jamás hicieron uso, lo sacaron del cajón a la mínima de cambio: ¡¡Qué absurdo!! ¿¡qué lesbiana busca consuelo en los brazos de un hombre para olvidar a la mujer de su vida!? (como representa que era el caso). Durante algún tiempo, estuve cabreada con esta imagen que quisieron mostrar de que a todas las lesbianas nos da igual la chicha que la limonada… porque le joda a quien le joda, no es así, repito: NO ES ASÍ. Pero desde hace unos meses, estoy contenta; porque no les salió bien la jugada y con esta última temporada, la serie se fue a la mierda (En mi opinión la estrategia del súper mega polvo que le echó el nuevo a Pepa -vista la mierda que tienen los guionistas en la cabeza, me extraña que no la “curase” de su lesbianismo- fue una estrategia morbosa con la que los de Globomedia y A3 se marcaron un buen 5 a 1; lo que se conoce en lenguaje vulgar como una paja en condiciones en el sofá de casa, porque hay que reconocer que Pepa -interpretada por la modelo Laura Sánchez- está muy buena y estaban deseando a toda costa, "heterosexualizarla" y quitarle la ropa... ¡¡Se les vio venir de lejos!! jajajajajaj).

Un “trío” -que no funcionó- a modo de sucedáneo del anterior triángulo amoroso (Aitor-Sara-Lucas). Y es que eso les resultó bien en su momento con los protagonistas de siempre, pero la gente ya se cansó de más de lo mismo. Esta última entrega debió llamarse "Los rolletes de Aitor", en lugar de "Los Hombres de Paco" jajajaja... así debió llamarse.

Un comisario sin mecha que, por cierto, creo recordar que adoraba a su hija Silvia, tuvo incluso más roce con el recién llegado forense… ¡increíble!.

Los nuevos personajes -concretamente, los cuatro becarios- no dieron para mucho y dieron bastante lástima tratando de llenar sin éxito y con sus tonterías, el vacío dejado por Silvia, Gonzalo, kike, Nelson, Lucas y Sara (los dos últimos, personajes que dejaron la serie). Nunca pudieron hacer sombra a los desaparecidos.

Por no mencionar la trama totalmente absurda del diablo… cuya resolución fue lamentable. ¡¡Vaya una mierda de temporada comparada con todas las anteriores!! para eso mejor hubiesen gastado su tiempo o su dinero en hacer la película que llevaban anunciando años atrás y que nunca salió a la luz, con TODOS sus personajes originales… Eso es lo que debieron hacer y salir por la puerta grande y no por la puerta de atrás; a la vista está que la última temporada nunca debió existir.

Cuando se dieron cuenta de la gran cagada y observaron que los registros de share que habían llegado a tener se les iban al garete, recurrieron a otra estrategia "made in globomedia" -es decir, en capullolandia- utilizada en su día con la marcha de Lucas (Hugo Silva): pasaron del olvido repentino por los que faltaban a nombrarlos constantemente, incluso tuvieron que recurrir a las colaboraciones de actores que ya no estaban en la serie. Y es que pensaban que la gente era tan idiota, que se conformaría de nuevo con eso... no fue así.

Ahora viene lo bueno, porque la gente culpó a los guionistas, pero lo que ignora esa misma gente es que, hace un año, antena 3 fue la impulsora de aquel episodio 104 (de las muertes de la serie, por eso no se echó atrás ante tanta campaña de peticiones y súplicas, porque quería un cambio: querían y pretendían una comisaria a lo “física o química” y creyeron que cambiando el amor del bueno, el amor con el que nos hicieron vibrar en algún momento Sara y Lucas, Pepa y Silvia, Gonzalo y Rita, por el sexo y el morbo de liar a todos con todos, iban a reventar el share… pues, ¡ZAS! En toda la boca. Y yo me alegro muchísimo de su fracaso, por querer cambiar algo que funcionaba, por sexo y morbo barato).

Habría que preguntar a A3 cuántos de sus programas pasan del 15% de share... yo os lo contesto: actualmente, ninguno (¿no será que el público los está castigando por capullos?).


Todo eso en conjunto fue lo que dio paso a la cancelación de la serie… y en gran medida, YO ME ALEGRO: ¿Recordáis el famoso y polémico capítulo 104 con el que se rieron de la audiencia? ¿sí? Pues ese día sin saberlo, ellos mismos cabaron el foso a la serie que, aunque siguió adelante, lo hizo herida de muerte… Y así como ellos no salvaron a nuestra Silvia ni a nuestro Gonzalo, la gente no quiso darle una oportunidad a su patético producto reciclado.Fueron muchos errores y los pagaron caros: tal vez a alguno de los productores le sobró soberbia y no quiso escuchar al público en su momento, quizás de haberlo hecho, igual les hubiese ido mejor y hubiesen tenido ese éxito que buscaban mantener (luego fue el público quien no se interesó demasiado por lo que quisieron contarnos; amor con amor se paga). Un año antes la gente les había pedido otro final alternativo a la sangría que liaron con la masacre, ¡pero ellos hicieron oidos sordos y miraron hacia otro lado!: la soberbia y el ego era mucho mayor y lo único que consiguieron con esa aptitud fue, tan sólo un año después, salir de puntillas y con las orejas agachadas (en la web de A3, la propia cadena llegó a emitir comunicados a modo de burla y provocación hacia determinado sector del público que seguía la serie, es alucinante... pues ahí lo tienen: ¡¡Ahora que les follen por listos!!).

Yo animo desde aquí a que todos los directivos de esa "gran cadena" sigan pensando con la cabeza de abajo, que eso les dará mucho éxito (de momento, sólo están fracasando): Ánimo, sigan boicoteando sus propios productos con tal de marcarse su tan estimado 5 a 1… que todo lo que les pasa, es por mamones. Señores de Globomedia y señores de Antena 3, sólo me queda decirles emulando al gran personaje de Juan Diego: ¡Váyanse a la mierda, anormales de carrito!. A ustedes les dedico la foto de la pelirroja...

Se les debería poder denunciar por habernos engañado tan vilmente, por estafadores, que eso es lo que son: unos estafadores de sueños y de moral… unos grandísimos hijos de puta.

Quizás alguno piense que exagero con mi crítica, pero… según la Constitución Española (jajaja), tengo el mismo derecho de poderme mirar en un espejo televisivo que me guste como lo hace cualquier otra persona. Creo que tengo el mismo derecho a encender la tv y poder verme reflejada en una relación sana, de ver la felicidad que yo sueño, la que yo quiero construir... como hace todo el mundo (y no, no puedo ejercer ese derecho porque no me dejan unos cuantos gilipollas). Y visto lo visto -y aunque no lo parezca- queda mucho por hacer, porque no seamos hipócritas: los espejos disponibles tan sólo son para las mayorías. Y ojalá podáis comprender mi desilusión y mi gran decepción: me vendieron durante bastante tiempo un espejo, y resultó ser un espejismo (que es algo muy distinto). Es que aún hoy, me siento timada... y como yo -según he leído- hay mucha más gente. De hecho, vi esta última temporada por internet y sabiendo que ya había acabado para siempre.

Lo dicho: me pensaré muy seriamente seguir siendo espectadora de cualquier serie cuya productora sea Globomedia, ya estoy muy cansada de ver lo mismo de siempre. Y es más, a partir de ahora, cuando vea una pareja homosexual en una serie, automáticamente dejaré de verla... así no pierdo el tiempo y de paso, me ahorro el disgusto futuro de ver a dicha pareja fracasar.

Amores raros en LHDP (II)

Al principio, no quería creerlo, pero es cierto: como ya os he dicho, la TV española aún no está preparada para ciertas cosas y os pondré el segundo ejemplo dentro de la misma serie mencionada la vez anterior. Si la gente no estaba ni está preparada para una relación como la de Gonzalo y Rita, apaga y vámonos con la pareja lésbica: PEPA y SILVIA.

Antes de todo, quisiera manifestar el asco que me produce que en todas las series españolas haya una pareja homosexual, parece estar de moda. No me entendáis mal: me da asco porque las han incluido por morbo o por parecer modernos… ¡¡menuda puta hipocresía!!. Además, es muy patético porque si una se fija bien, las incluyen para seguir con los puñeteros clichés obsoletos de los que parece que jamás nos libraremos (que somos unas guarras que nos va todo, que ninguna es ni será capaz de serle fiel a nuestra respectiva pareja, que somos unas taradas y unas desequilibradas, y que la mayor pelea que tenemos es sobre tener un hijo cuando la otra no quiere…); a la larga se desprestigia y se vicia más aún la imagen que la sociedad en sí ya tiene creada con prejuicios ya emitidos. Es, un poco, el caso de Pepa y Silvia…

Al principio de la serie, nos presentan a una Silvia desequilibrada, obsesiva y algo maquiavélica. Una mujer heterosexual súper insegura, que tiene pánico a quedarse sola y que aún sigue colada por el chulo de su exmarido (Hugo Silva) que resulta que jamás la quiso, pero ella incluso intenta reiteradamente recuperarlo aunque no le salga bien la jugada. Más tarde, encontró a Gonzalo (Aitor Luna) con el que tras una relación de tira y afloja, iba a tener un hijo, pero Silvia perdió el niño y las ilusiones de seguir con dicha relación (sin entrar en mucho detalle). La situación sentimental de Silvia se tambaleaba hasta que entró en su vida Pepa, la hermana de Paco; ¿Cómo lo habéis adivinado? Pues sí, como no podía ser de otra manera, es lesbiana. Total, entre ellas surgió una chispa que poco a poco se fue convirtiendo en amor, a pesar de los temores e inseguridades de Silvia.

Aquí quería llegar: esta historia, me encantó porque por primera vez en la televisión, se trataba a esta pareja como a cualquier otra relación hetero (o al menos, al principio). Dentro de la serie era una historia amorosa más, independientemente de la orientación sexual de los personajes; la química y la naturalidad con la que se mostró la relación fue insuperable en todos los aspectos, y eso es bastante difícil de encontrar en las series actuales, que apuestan sólo por el morbo barato y soez. Sin embargo, yo siempre quise ver una historia homosexual en la tv como esta… ¡¡por fin, algo romántico y que evitaba la vulgaridad y el morbo pedante!!.


Y tras cuarenta episodios, alguna pelea, muchas dudas, algo de paciencia, miradas y sonrisas cómplices, bastantes abrazos y besos tiernos, llegó el momento en el que Silvia y Pepa decidieron casarse.Pero no nos engañemos, estaba claro que esto iba a pasar. Yo bajé la guardia, me confié y en menos de lo que cantó un gallo, esto volvió a ser mi querida España profunda:
Y es entonces, cuando los “lobos fachas” de Globomedia y de Antena 3 mostraron la patita, como era de esperar teniendo conciencia -a día de hoy- de sus estrategias y maniobras:
El mismo día en que las chicas se dan el “SI, CONSIENTO” (jajaja), Silvia muere tiroteada. ¿Qué pasa? que como no es lo habitual tiene que tener fecha de caducidad y además si le damos final trágico mejor, ¿no?. Claro que sí, qué adaptados estamos a los tiempos modernos... ¡¡Y UNA MIERDA!! (Nos vendieron la moto, y lo jodido es que no nos dimos cuenta hasta el final).


La verdad es que el personaje de Silvia, siendo siempre tan variante e inconstante, tenía todas las papeletas para terminar mal: ¡¡Hombre, por favor!! ¿cómo una mujer hetero (Silvia) después de estar con hombretones como Lucas y Gonzalo iba a quedarse con otra mujer (Pepa) y casarse con ella? (esto me lo ha dicho gente, ¿eh?... JA JA y JA; Me río yo en la cara de todos los que piensan así, ¡menudos lumbreras!. Si la gente en verdad supiera lo que se cuece fuera de la ficción -juasjuasjuas ahora sí que me descojono porque sé de lo que hablo- se mordería un poco la lengua y se reservaría ese tipo de comentarios para sí).

En la ficción televisiva y cinematográfica, una lesbiana -o en su defecto, una hetero que osa enamorarse de la bollera- sólo tiene tres opciones: o ser una tarada, o ser una malévola asesina (y una viciosa de cuidado) o morir de una forma cruel... o las tres cosas a la vez. Yo creía que habíamos aprendido a superar esa mala costumbre -la de castigar lesbianas- y que había quedado atrás hacía tiempo, pero la muerte de Silvia en “Los Hombres de Paco” vino a corroborar lo contrario.
Evidentemente en este último caso se podría decir que simplemente fue un giro argumental, pero, ¿por qué eliminar una historia que te estaba dando proyección internacional?. Porque lo cierto es que Pepa y Silvia habían conseguido que la serie atravesara fronteras, que se siguiera desde el extranjero convirtiendo a la pareja en una de las más admiradas del momento (me remito al premio internacional Visibility Award 2008 -mejor serie con personajes homosexuales- otorgado por AFTER-ELLEN a ambas actrices y que de paso, le daba a "Los Hombres de Paco" un reconocimiento internacional que antes no tenía... las cosas claras, le joda a quien le joda).

Sin lugar a duda, Pepa y Silvia lo tenían todo para ser felices (hasta la aceptación social y el apoyo del público), pero a alguien de los despachos de Antena 3 y de Globomedia les desagradó que la serie se diera a conocer internacionalmente por ellas y decidieron que lo mejor era matar a Silvia el día de su propia boda, para así poder darle "aire fresco" a la comisaria de San Antonio rejuveneciéndola a lo “física o química”... pues me alegro -¡y mucho!- de que ese "experimento" les saliera mal.
Me dio pena por los actores, porque me gustaba la serie, porque me reía bastante con sus tramas y ocurrencias; algunas frases me llegaban tanto que hasta lloraba, y hasta lograba emocionarme con algunas secuencias de la historia de Silvia y Pepa, y la de Rita y Gonzalo (que por fin, ambas parejas se habían decidido por el amor sin importarles de qué forma les llegase).
Pero me alegro un montón por los directivos que tuvieron esa genial idea de la masacre del 104: porque “mataron” como si nada a personajes muy queridos, concretamente a Silvia y Gonzalo, cargándose a su vez, sus respectivas historias tejidas con mimo a lo largo de muchos episodios anteriores. De ese 104, cabe destacar lo mucho que me impresionó la interpretación de Marian Aguilera -Silvia, en la ficción- que realmente fue de quitarse el sombrero y de hacerle reverencia; aún hoy, soy incapaz de ver ese episodio sin sentir un nudo y un mal rollo por dentro… la representación de su agonía fue brutalmente creíble.

Pero os vuelvo a decir: la tele es así, tiene que ser todo perfecto: guapos con guapos, mejor dicho, tíos con tías (guapos con guapas y feas con feos), o si no, todos sabemos que a esas parejas televisivas les queda un suspiro y medio: porque con toda seguridad o los separan, o los joden o los matan.
Creo que Silvia y Pepa -al igual que Rita y Gonzalo- merecían un final feliz como las tropecientas historias de amor heterosexual. Y en mi parecer, el capítulo 104 fue un final tintado con un mensaje subliminal exageradamente discriminatorio que no me gustó nada… tanto, que aún hoy me asquea ser consciente de lo podrida y asquerosa de esa mente facha y perversa que lo ideó (¿Se puede ser más homófobo, racista y superficial?):
  • muere Gonzalo (el guapo que se enamora de una tía normal)
  • muere Silvia (que aún siendo heterosexual, se enamora de otra mujer)
  • muere Kike (¡hostias, qué coincidencia! Si es gay)
  • muere Nelson (¡ay, qué casualidad!: es negro).
Y es que “las chicas” estaban adquiriendo peligrosamente un poder y un protagonismo reservado exclusivamente a las parejas hetero de la serie, y eso empezaba a picar… tanto, que en Globomedia y en A3 empezaba a doler, ¡y mucho!. Y en lugar de recurrir a la inventiva, recurrieron a cortar por lo sano, a subsanar “el problema” de que dos chicas llegasen a ser, con el tiempo, la pareja principal de una serie heterosexual. Sí, señores, es muy cierto: ¡¡somos tan modernos y vamos tan adelantados!!... ¡¡LOS COJONES!!.
Tras dicho capítulo, quedé profundamente decepcionada… jamás una serie me había provocado un sentimiento tan intenso de rechazo, de desprecio y de rabia hacia sus guionistas. Más de cuarenta capítulos los borraron de una tacada, como si nada (vamos, que para los que seguíamos la serie fue una pérdida de tiempo y una tomadura de pelo, normal que nos sintiéramos algo traicionados y ultrajados). Además, me pareció todo muy precipitado y no se cuidaron detalles cruciales... siendo así, se vio muy claro que se trataba de “echar” a ciertos personajes, ¿por qué tanta muerte en una comedia, si no? No tiene sentido. Para mí, aquel 15 de Julio de 2009 en el que se emitió dicho capítulo, además de cuatro personajes, también murió una de mis series favoritas.

Pero esta vez, a mí no me la colaron; "la estrategia del castigo indirecto" a dos bandas fue bien simple: no se cargaron a la bollera por bollera, pero se cargaron a su mujer (así igualmente conseguían su fin: acabar con esa pareja), no se cargaron a la tía normal por normal, pero se cargaron al guapo que se fijó en ella (así fulminaron también a esta pareja). Y para los dos restantes, ya no hubo disimulo posible ni vuelta de hoja; ese día los guionistas querían irse temprano a casa y les importó tres pepinos que se notase: ¡el gay y el negro, a tomar por culo también!.

Amores raros en LHDP (I)

El amor es un elemento común en todas las producciones televisivas que se precien; Amores imposibles y amores improbables (ja!), amores pasionales y amores dulces, amores para siempre y amores fugaces, amores inevitables… incluso amores adolescentes, que son los que más venden entre la juventud -es lógico- y los que los crean, lo saben.
Y es que muchas de las niñas de hoy en día, dan la impresión de querer un amor (por decir algo) que las haga sufrir mucho, probar varios a la vez -y cuantos más mejor- antes de dar con el definitivo que las haga sentirse princesas y las lleve al altar; ser muy puta para luego ir de blanco virginal, vamos. Y es que claro, su visión del amor depende del espejo en que se miran: y si se toma de referencia varias series españolas, no hay mucho donde poder elegir: muchas se ajustarían a querer ser Sara Miranda (Los hombres de Paco), para tener detrás a dos tíos guapos y dejar tirado a uno de ellos en el último momento. Otras incluso querrían ser alumnas -de apariencia ingenua- de un Internado elitista y tener de uniforme una faldita de cuadros, y otras incluso se verían reflejadas en esa cosa horrible -y sin entrar en detalles- llamada Física o Química... Y para ellas, la televisión crea esos amoríos extraños, complicados e inverosímiles.

Es por eso que me llamó tanto la atención la relación de amor entre Rita y Gonzalo en “Los Hombres de Paco”: un amor tan distinto, tan inexplorado por la pequeña pantalla… basado en unos valores totalmente opuestos a los que estoy resignada, tan cansada, y tan harta de ver en la televisión.

Rita fue un personaje entrañable, un personaje muy humano que tuvimos oportunidad de descubrir gracias al guión y al trabajo de la actriz, Neus Sanz, quien hizo crecer y evolucionar con mimo al personaje cuidando su esencia. Y es que la mayoría de las mujeres de este mundo, nos parecemos más a Rita que a ninguna otra de sus compañeras de trabajo; porque muchas de nosotras, compartimos algunos de sus temores: el miedo a que inconscientemente se nos haya pasado el tiempo útil, el miedo a que nuestra pareja no nos encuentre atractivas, miedo a la soledad, al abandono…

Aitor Luna dio vida a Gonzalo, la perfección hecha policia; responsable, en apariencia algo arrogante y frustrado en el fondo, obligado por las etiquetas a estar siempre con las de su especie; las más guapas. Me divertían y me encantaban las escenas en las que se veía doblegado bajo el influjo de la personalidad y del encanto de Rita que, mediante su naturalidad y su espontaneidad, consiguió ponerlo entre la espada y la pared en más de una ocasión, todo para regalarnos esos momentos de risa y disfrute al espectador. Tras eso, ambos iban haciéndonos evolucionar muy lentamente, desde la carcajada a la sonrisa, y de la sonrisa a la ternura… hasta que finalmente llegaron a estar juntos.

No quería creerlo, pero es cierto: la TV española no está preparada para ciertas cosas: ¡¡por favor!!... ¿¿Cómo Gonzalo, después de dos pivones como Ruth y Silvia, osa fijarse y darse una oportunidad con una mujer normal como Rita? Señores, ¿¡pero qué gilipollez es esa!?. La tele es así: tiene que ser todo perfecto y ordenado: tíos buenos con tías buenas y feos con feas, porque si no, todos sabemos que a esas parejas televisivas que salen de ese canon les queda un telediario: los separan, los joden o los matan (este último caso, es el de Gonzalo). Sí señores, ¡qué adelantados vamos en este país!... ¡¡LOS COJONES!!.

Por eso, me indignó muchísimo el final que le dieron a esta historia. No lo merecía; porque -en mi parecer- aún tenían muchas cosas que contar, mucho que transmitir, porque su historia era distinta y porque me gustaría que las niñas de hoy en día vean que hay más espejos para mirarse que el de niña calentona que juega a ser mayor y luego huye de las responsabilidades que supone la madurez.

¿¡Por qué estoy tan indignada!?... si os pasárais por los foros de LHDP, veríais que fue y es algo general en los seguidores de esta serie. Yo, tengo mis razones, no creáis: al igual que Rita, yo también creo en los amores raros, porque en el fondo y a nuestra manera (por A o por B) todos somos un poco raros. Y porque me encantaba esta serie, porque alguien desde un despacho de Antena 3 tuvo la genial idea de dinamitarla y destrozarla vilmente, porque me siento timada… y porque desde hace un año, comencé a plantearme el no volver a ver ninguna serie española si su productora es Globomedia; estoy muy cansada de su falta de creatividad y de su visión retrógrada, machista, superficial y asquerosa.

domingo, 1 de agosto de 2010

Las 3 fotos más importantes de la historia


"Hace unos días hicieron una encuesta a cien internautas para que votasen que tres fotografías consideraban las mejores de la historia.
La primera escogida era una instantánea de la bomba atómica lanzada sobre Nagasaki.
La segunda mostraba la primera vez que el hombre pisaba la luna.
Pero la tercera fue la que más me gustó. Mostraba dos enamorados besándose, mientras el mundo gira a su alrededor.

Me gusta saber que entre las tres fotos mas importantes de la historia están dos enamorados, congelados en un beso interminable, refugiados contra el olvido. Quizás es eso lo que sentimos cuando vemos fotografías antiguas, que por ellas no pasa el tiempo, como esos mosquitos atrapados en ámbar durante millones de años. El mundo sigue adelante, pero ellos se quedan ahí atrapados para siempre sin cambiar, como las fotos guardadas en una caja de zapatos… Instantáneas de otro tiempo… que ya nunca volverá".

jueves, 15 de julio de 2010

El beso

"He leído en un artículo de Internet que cuando nos reímos, utilizamos quince músculos de la cara (aunque no nos demos cuenta, quince músculos se mueven a la vez). El mismo artículo decía que cuando gritamos, usamos trece músculos. Y cuando andamos en bicicleta, nueve. Al parecer, cuando besamos a alguien es cuando más músculos se mueven: treinta y cuatro músculos.

El artículo no lo decía, pero existen muchas clases de besos: Besos de pasión, besos de amistad, besos que no dicen nada… y otros que lo dicen todo.

Quizá por eso un beso signifique tantas cosas... porque después de darlo, no es necesario hablar; ya está dicho todo".

martes, 29 de junio de 2010

Y tú, ¿por qué te enamoraste de mí?

"Yo no escogí enamorarme de ti. Pero la primera vez que te besé, nuestros dientes se rozaron por una milésima de segundo... y fue increíble.

La hora exacta de ese beso fue las 12.10 y quité la pila del reloj para que se quedase la hora detenida para siempre, parada. El minuto exacto en el que me besaste está metido en un reloj, para siempre... Y ya nunca sé qué hora es, pero me da igual; desde entonces miro constantemente el reloj".

viernes, 25 de junio de 2010

No es normal

"¿Sabe lo que no es normal? ¿usted quiere que le diga lo que no es normal?; No es normal pensar que hacer el amor es pecado, eso no es normal. No es normal pensar que Dios no quiere a las lesbianas y a los homosexuales, no es normal. No es normal que la Iglesia oculte abusos de niños ni que los sacerdotes no se puedan casar. No es normal la riqueza del Vaticano ni los anillos, ni el oro ni el dinero tirado en campañas de publicidad, ni todo ese boato absurdo mientras 30 millones de personas se contagian de SIDA en África por no usar preservativo.
Señores, Dios nos hizo con dos brazos y con dos piernas, y también nos hizo con la capacidad de amar, de querernos, de tocarnos, de sentir con la yema de los dedos un pecho acelerado por la excitación y eso, señores, eso no puede ser pecado.


Señores, amar no es fácil… y ustedes se empeñan en hacerlo más difícil y enrevesado como si no nos bastáramos nosotros mismos, como si no se bastara la propia humanidad para complicarlo todo. Porque amar es entender también el rechazo, entender que te van a hacer daño, entender que vas a sufrir, que vas a llorar y es entender que las cosas son muy distintas al sacramento del matrimonio. O sea, hoy te casas… ¿y vives feliz para toda la vida?. Falso; señores, falso… por muchos siglos que puedan ustedes seguir proclamándolo.
¿Saben qué creo? Creo que ustedes no saben lo que es el amor. Porque si algo he aprendido en estos años es que si apretar un cuerpo hasta convertirse en uno, si eso es pecado... señores, soy un pecador. Porque el único dios en el que creo, es el amor".

Amores Improbables

"La Real Academia define la palabra imposible como algo que no tiene facultad ni medios para llegar a ser, o suceder. Y define improbable como algo inverosímil, que no se funda en una razón prudente.


Puestos a escoger a mí me gusta más la improbabilidad que la imposibilidad, como a todo el mundo, supongo. La improbabilidad duele menos y deja un resquicio a la esperanza, a la épica: Que David ganara a Goliat era improbable, pero sucedió. Un afroamericano habitando la Casa Blanca era improbable, pero sucedió. Que los Barón Rojo volvieran a tocar juntos era improbable, pero también sucedió; Nadal desbancando del nº1 a Federer, una periodista convertida en princesa, el 12 a 1 de España a Malta…

El amor, las relaciones y los sentimientos... no se fundan en una razón prudente, por eso no me gusta hablar de amores imposibles sino de amores improbables. Porque lo improbable es, por definición, probable. Lo que es casi seguro que no pase, es que puede pasar. Y mientras haya una posibilidad, media posibilidad entre mil millones de que pase, vale la pena intentarlo".